Las TIC empujan el sector sanitario hacia la eficiencia
Fuente: Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD)
Fecha de publicación: 04/04/2012
La forma en que las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) pueden ayudar a crear un sistema sanitario más eficiente y de calidad es un tema de actualidad y de debate internacional entre los expertos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha analizado la implementación de las TIC y su impacto en los sistemas de salud de seis de sus países miembros -Australia, Canadá, Países Bajos, Suecia, Estados Unidos y España-, para entender sus beneficios y encontrar cómo aplicarlas para satisfacer las necesidades de cada país en el campo de la salud.
El objetivo del informe Improving Health Sector Efficiency de la OCDE es conseguir que las TIC contribuyan a establecer un sector sanitario más fiable, responsable y eficaz, para ofrecer un óptimo servicio al paciente y mejorar aspectos necesarios como los procesos de atención y la reducción de los tiempos de espera y de los gastos. El análisis del resultado de la implantación de las TIC en seis de los países de la OCDE ayuda, por tanto, a valorar las opciones que ofrecen las TIC y a conocer en qué condiciones y de qué manera pueden aplicarse para optimizar el sector de la salud.
El informe de la OCDE divide los beneficios de la aplicación de estas tecnologías en el sistema sanitario en cuatro categorías:
1. Aumento de la calidad de la atención y la eficiencia.
Las TIC aceleran los procesos de comunicación, mejorando la atención al cliente y reduciendo gastos en las tramitaciones. Compartir la información y acceder rápidamente a las bases de datos de los pacientes también puede prevenir posibles negligencias y equivocaciones en la dispensación de medicamentos.
2. Reducción de los costes de operación de los servicios clínicos.
Las nuevas tecnologías reducen costes, ahorrando tiempo en el procesamiento de datos y en la manipulación de documentos. Acceder fácilmente a los historiales de los pacientes permite, también, una menor demora entre pruebas y resultados, ya que la obtención de información es instantánea, y por ello, su tratamiento puede iniciarse antes. En este caso, los PACS (Picture Archiving and Communication Systems) son indispensables para dedicar menos tiempo al procesamiento de imágenes médicas.
3. Disminución de los costes administrativos.
Almacenar los datos de los pacientes electrónicamente puede ahorrar mucho tiempo y dinero, sobre todo, en los procesos de atención al usuario y en las reclamaciones. La OCDE destaca la aplicación de la New England Healthcare Exchange Network (NEHEN) en Massachusetts (Estados Unidos), que hizo disminuir los costes anuales administrativos ostensiblemente. Si antes el coste de una transacción en papel era de 5 dólares, con el proceso electrónico se redujo a 25 céntimos.
4. Habilitar nuevos modos de atención.
Las TIC generan valor por sus usos innovadores y por las nuevas posibilidades que ofrecen para la prestación de atención. Según la OCDE, los gobiernos han puesto en marcha tres tipos de reforma del ámbito sanitario:
a) La renovación de la atención primaria: principalmente, los esfuerzos se han centrado en la mejora del cuidado de los enfermos crónicos, en el fomento de la prestación de servicios polivalentes, y en optimizar la coordinación de la atención.
b) La facilitación del acceso a la atención sanitaria: la Administración ha contrarrestado la escasez de médicos en zonas rurales o poblaciones lejanas mediante la telemedicina combinada con los PACS.
c) La mejora de la medición de la calidad de la atención y de la monitorización de rendimiento: los datos electrónicos permiten medir mejor la calidad de los servicios y facilitar el benchmarking.
Además, el estudio de la OCDE expone diferentes barreras por las que muchos países no consiguen los beneficios que ofrecen las TIC para mejorar los sistemas sanitarios:
- La falta de incentivos para premiar los esfuerzos por implantar los sistemas TIC y la repartición desigual de beneficios y costes.
- La inexistencia de unas normas y estándares comunes de utilización de las TIC y su correcta aplicación.
- La preocupación sobre temas referentes a la privacidad y confidencialidad de los datos de los pacientes.
El éxito de la implantación de las TIC depende fuertemente del contexto de cada país. De todas formas, el informe recomienda que la aplicación de las TIC se acelere, ya que puede suponer un avance positivo para mejorar los sistemas sanitarios actuales a pesar de los retos y dificultades que conlleva su implantación.
Improving Health Sector Efficiency. The Role of Information and Communication Technologies. OECD, 2012 [acceso: 30 de marzo de 2012]. Disponible en: http://ec.europa.eu/health/eu_world/docs/oecd_ict_en.pdf